El Comté Réserve es uno de los quesos más emblemáticos y antiguos de Francia, con una historia que se remonta a la Antigüedad y que ha sido citado por autores como Plinio el Viejo y, siglos más tarde, Victor Hugo. Esta larga tradición lo convierte en una auténtica referencia dentro del patrimonio gastronómico francés.
Originalmente, el Comté se elaboraba en comunidades rurales aisladas, lejos de los grandes mercados, lo que obligaba a los productores a fabricar grandes ruedas de queso para conservar el excedente de leche y asegurar el alimento durante los largos inviernos del macizo del Jura. Esta necesidad dio lugar a un queso de gran formato y excelente capacidad de maduración.
El Comté obtuvo la denominación de origen controlada (AOC) en 1952, siendo uno de los primeros quesos franceses en recibir este reconocimiento, hoy equivalente a la AOP a nivel europeo.
Se elabora con leche cruda de vaca procedente de las razas Montbéliarde y Simmental française. Esta leche proviene de pequeñas explotaciones que practican una agricultura extensiva, respetuosa con los suelos y el entorno. Las vacas se alimentan principalmente de pasto fresco en verano y de heno durante el invierno, lo que aporta una gran riqueza aromática a la leche.
El resultado es un queso de afinado lento y natural, que refleja fielmente el territorio del Jura y su tradición ganadera. El Comté Réserve representa su versión más evolucionada, con mayor profundidad, intensidad y complejidad aromática, fruto de una maduración prolongada y cuidadosamente controlada.