Los quesos Idiazabal de Pastor se elaboran siguiendo tradiciones ancestrales, combinadas con la aplicación de tecnologías modernas que garantizan la máxima calidad y seguridad alimentaria. La asociación reúne a productores de las provincias de Álava, Bizkaia y Gipuzkoa.
La leche cruda utilizada en su elaboración procede exclusivamente de los propios rebaños de los pastores, formados por ovejas de razas autóctonas como la Latxa y la Carranzana. Estas razas, adaptadas al entorno y a la orografía del País Vasco y Navarra, se caracterizan por su alimentación natural y su rusticidad, lo que se traduce en una leche de excelente calidad, base fundamental para la obtención de un queso único.
La oveja Latxa es un animal pequeño y resistente, especialmente adaptado a sistemas de pastoreo tradicionales. Se trata de una oveja de ordeño con una producción limitada —aproximadamente unos cien litros por temporada, principalmente entre febrero y junio—, pero de gran riqueza y calidad. Además de su capacidad de aprovechamiento de los pastos, destaca por su fortaleza y por ser una excelente madre criadora de corderos.
Más allá de la calidad de su leche, las ovejas Latxa y Carranzana aportan un importante valor añadido cultural, paisajístico y medioambiental, siendo parte esencial del mantenimiento del entorno rural y de las tradiciones pastoriles.
Dentro de la Denominación de Origen Idiazabal se integran diferentes tipos de elaboradores y productores que trabajan siempre bajo las estrictas normas establecidas por el Consejo Regulador, garantizando así la autenticidad, trazabilidad y excelencia de cada queso.